El proceso de envejecimiento de la piel
Una vez cumplidos los 25 años, la piel empieza a perder tonicidad y elasticidad, al tiempo que comienza a disminuir su contenido en agua.
Los primeros signos visibles exteriormente de este proceso son las llamadas patas de gallo en torno a los ojos y las pequeñas arrugas de expresión alrededor de la boca. Hacia los 40 años se enlentece la esencial renovación celular y energética de la piel. Por esa razón la superficie cutánea cambia: la irrigación empeora; la piel se vuelve más fláccida, más seca y más áspera. Y surgen las arrugas. El panículo adiposo disminuye y la actividad de las glándulas sebáceas decrece, por lo que la piel se hace más seca .
Con la edad, la superficie cutánea va perdiendo grosor. La pigmentación aumenta, por lo que terminan apareciendo las llamadas manchas de la edad.

